La lluvia me recuerda que hasta las más pequeñas gotas pueden orquestarse y dar un concierto grandioso
Que las ramas y las hojas, por más livianas, siempre entonan su propia melodía en el viento
El silencio absoluto no existe
Cuando todo parece estar en calma siempre hay una constante
Un ruido blanco en mis oídos
Un insecto aleteando
El compresor de una nevera
Las palmas danzando
El corazón palpitando
Los pensamientos gritando
El silencio es breve como un instante
Es mucho más que la ausencia de un sonido
Es omisión
Es también represión
Ausencia
Agresión
El silencio a veces habla más que las palabras
Y es más letal que una bala
El silencio es una contradicción
Quiere callar pero es realmente un estruendo
Es el espacio incómodo
Cuando ya no queda nada por decir
Es la nébula que queda después de una promesa rota
Una pausa musical en la partitura de una melodía que aún no termina
El silencio es complicidad
A veces solidaridad y otras tantas indiferencia.
Published by lfigueroa12
Mujer, puertorriqueña, madre, farmacéutica que escribe para no dejar de existir.
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